

La prospección geofísica es definida como una metodología para la deducción de las condiciones del subsuelo, a través de la observación de fenómenos físicos relacionados con la estructura geológica del mismo. Originalmente, fue desarrollada para la ubicación de yacimientos de petróleo y otros depósitos minerales.
Lopez, Mejía y Danilo. «Aplicación del método de refracción sísmica para la determinación de velocidades de Ondas P». Universidad de El Salvador. (2007)
También podemos definir como el conjunto de técnicas física y matemáticas que se aplican durante la exploración del subsuelo para la búsqueda y estudio de yacimientos útiles (petróleo, agua, minerales)
En la Segunda Guerra Mundial, se empezó a utilizar la prospección geofísica para el estudio de terrenos en zonas montañosas (rocosos) para la construcción de represas y túneles. Posteriormente, en la década de 1970, se utilizó para el estudio de suelos blandos, en áreas con suelos de origen aluvial y sedimentario. Actualmente, es empleada en investigaciones para la determinación de la estructura geológica superficial de los suelos.